El suicidio de una mariposa: Isaí Moreno
mas
temeraria, fatalmente ciega.
Góngora
Sólo
una cosa no hay. Es el olvido.
Jorge Luis Borges
En literatura, la metáfora de
la mariposa que se suicida quemada por la luz de una vela ha sido ocupada por diversos
escritores: Petrarca, Lope de Vega, Cervantes, Santa Teresa, entre otros. El
escritor mexicano Isaí Moreno recoge este tópico poético para transformarlo en
una novela donde la luz representada por el personaje Antonino terminará
quemando a Saúl, un malviviente de la “fantástica” Ciudad del Valle.
Ciudad del Valle es un lugar de ficción que tiene sus
espejos sobre todo en ciertas regiones al norte de la Ciudad de México como
Ecatepec, Ciudad Azteca Aragón, donde la violencia es el único libro en la
estantería de la omitida biblioteca que los gobiernos de las delegaciones y
municipios han permitido colocar. Violencia que es alentada por publicaciones
como Alerta!, diario que se compra
porque el principal atractivo es la muerte trágica o criminal: los cadáveres se
exponen sin pudor para saciar el morbo de la gente que ve como algo cotidiano la
intimidación, el asesinato, la ira, la agresión.
La familia de Antonino se muda a esta ciudad de pesadilla, y
al adolescente pronto se le revela que será difícil sobrevivir, sea cual sea el
género y la edad. En la bajada a este infierno, Antonino conoce a Saúl
Castellán, un joven de 21 años pero que parece de 25 y que es uno de los
ejemplares más violentos del barrio. La luz de Antonino seduce al agresivo Saúl
y lo defenderá hasta que es asesinado con la complicidad silenciosa de
Antonino.
Entre ambos personajes hay una tirante seducción que pudiera
evocar a una posible atracción homosexual, si sustituimos el término mariposa
por el nombre de Saúl, que en la novela es sacrificado. Pero la novela va más
allá de esta simple noción, porque la búsqueda de la mariposa en este libro es
la aparente pureza que despide Antonino y que años después él mismo anotará en
su diario que Saúl estaba equivocado, el contacto con Ciudad del Valle ya había
ensuciado su alma. Nada que tocara o que entrara en esta ciudad tal como estaba
podía permanecer puro, ni Antonino ni el ajedrez, juego de caballeros que se
mancha con el dinero de las apuestas que sábado a sábado organizan los hombres
del barrio y cuyo triunfo le prepara a Saúl la muerte.
Con un aroma autobiográfico, El suicidio de una mariposa de Isaí Moreno es una novela trágica
que nos invita a leer, además, las regiones de nuestra ciudad que, como Ciudad
del Valle, permanecen al amparo, único amparo, de los designios de un Dios
Desconocido.
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